Los caballos de Hispania, los Fórmula 1 del Imperio

Los caballos de Hispania, los Fórmula 1 del Imperio

Los caballos de Hispania se adquirían para los espectáculos de los grandes circos, incluido el Circo Máximo de Roma. En las afueras de Complutum, al noroeste, se encontraba un importante criadero de caballos que hoy conocemos como la Villa del Val.

Sí, y en buena medida porque autores tan reputados como Plinio el Viejo o Estrabón les dedicaron muchas alabanzas, algo muy valorado en una sociedad que estaba loca por las carreras de cuadrigas. Los caballos de Hispania se adquirían para los espectáculos de los grandes circos, incluido el Circo Máximo de Roma. En las afueras de Complutum, al noroeste, se encontraba un importante criadero de caballos que hoy conocemos como la Villa del Val. Sabemos que su propietario estaba orgulloso de la calidad de sus caballos, porque en su villa se encuentra un espectacular mosaico de un auriga (piloto de carros) con las palmas de la victoria —vamos, que debía estar acostumbrado a alcanzar la pole position con ellos—. Por cierto, la palma, símbolo de la victoria para los aurigas, en poco tiempo empezó a ser utilizado por los cristianos como icono del triunfo ante el martirio.

Curiosidades

Educación humanista y gratuita para todos


San Ignacio de Loyola (1491-1556) fundador, y primer general de la Compañía de Jesús, fue alumno de la universidad cisneriana. Pagó su estancia trabajando en el hospital de Antezana, como te hemos contado ya por ahí.
Curiosidades

¿Sabías que la vendetta sigue existiendo hoy en día?


La 'vendetta', una palabra de origen italiano que significa venganza, es una siniestra costumbre que se remonta al siglo XV, propia de sociedades agrarias y fragmentadas en clanes, y que defiende la 'venganza de la sangre por la sangre'. Todos tenemos en mente las películas de Hollywood ambientadas en el sur de Italia donde aparecen mafiosos despiadados y jefes de clanes dispuestos a matar a quien sea para lavar con sangre el honor mancillado de los suyos.
Curiosidades

¿Dónde había que firmar para ser romano?


¿Qué interés podría tener para los pobladores autóctonos el modo de vida romano? Lo cierto es que la ciudad romana ofrecía numerosas ventajas y comodidades a los que habitaban en ellas, y eso que en un principio no contaban con los privilegios añadidos que suponía la concesión de la ciudadanía romana.